miércoles 15 de octubre de 2008

Hasta el regreso

Hoy me levanté con un gran dolor de cabeza. Pareciera que miles de alfileres estuviesen acribillando mi sesera en un continuo e infinito picoteo maldito. Me aseé, me vestí y bajé a tomar el desayuno con mi esposa y mis hijos como suelo hacer de costumbre. Amanda había preparado unos apetecibles huevos escalfados con unas alubias refritas y café. Es curioso, pero aún teniendo los sentidos tan afinados, cualidad que creo poseer desde el nacimiento, la comida esta mañana me supo especialmente insípida... tal vez estuviera incubando un catarro, llegué a pensar en ese momento.
Con el último sorbo de café, me despedí de Mandy y luego de dejar a los críos en el colegio me dirigí hacia mi oficina, a iniciar mi rutinaria jornada laboral. No tengo noción de cuándo ni por qué comenzaron a tener lugar los hechos tan extraños que a continuación relato, ni tengo respuesta a la pregunta sobre si todo esto es real o simple producto de mi imaginación.
El hecho es que a lo largo de la mañana fui notando como mis energías se venían mermando a pasos agigantados y sin razón alguna aparente, constituyéndose en toda una verdadera proeza el haber logrado llevar a buen fin mis obligaciones laborales de hoy. 'Suerte que los niños salen antes de la escuela y regresan a casa en bus', pensé, porque a esas alturas del día ya no podía con mi alma y conducir hasta casa y llegar sano y salvo se constituyó en un verdadero milagro. Salí del coche dando tumbos y sin a penas fuerzas, llamé al timbre. Amanda tardó en abrir lo que a mí me parecieron siglos y luego de hacerse consciente en el estado en que me encontraba, me acompañó escaleras arriba para que descansara en la cama en tanto que ella telefoneaba al doctor para que viniese a visitarme.
...

No sé cuánto tiempo he estado durmiendo, pero el despertar ha sido lo más doloroso que jamás he experimentado en mi vida. Creo haber perdido la razón definitivamente pues lo que antes me era conocido y cercano ahora me resulta tan absurdamente irreconocible como en este preciso instante siento mi lógica.
El frío de esta oscura cueva está calando hasta la última célula de mi castigado organismo, haciendo que mi gelatinosa piel se comience a secar y resquebrajar sin remedio. No puedo articular sonido alguno pues mis órganos fonadores se hallan atrofiados desde lo que a mí me pareciera el origen del universo. Tengo sed y un hambre atroz, que si bien comenzaron a emerger de forma inesperada, ahora invaden todo mi ser de forma insolente.
Mis pensamientos se desestructuran, mi atención está perdiendo cualquier punto de referencia a cada segundo que pasa, mi capacidad de ubicación espacio-temporal está siendo acribillada a quemarropa y mi lógica pierde consistencia irremediablemente.
¿Quién soy? ¿dónde estoy...? ¿qué hago aquí?.....¿por qué me hacen esto???

...

-Doctor Allen, parece que esta vez tampoco pudo ser
-Tendremos que intentarlo de nuevo, ¿cuántos especímenes nos quedan aún??
-Una docena, doctor
-Está bien, prepárelo todo de nuevo, proceda a la descriogenización. Pasado mañana reanudaremos el experimento
-¿Está seguro Doctor que con la reintegración de los antiguos Shoggoths tendríamos más posibilidades de lograr el control mundial?
-Sin duda alguna, Jason, con la fuerza física y la mente tan maleable de estos individuos, resultaría verdaderamente fácil, sólo nos resta conseguir que su adaptabilidad antropomórfica sea perdurable...y estamos a poco más de conseguirlo.

© Mary Lovecraft 2008

martes 12 de agosto de 2008

Hazlo por mí.

Esta noche todo acabará….,el muy maldito arruinó mi vida, y ésta vez le daré una sopa de su propio chocolate.Aún recuerdo cómo todo empezó,yo estaba tan enamorada de él,de sus ojos café claro,su cabello castaño,el aroma a jabón que salía de su cuello cada mañana en la escuela y que yo podía percibir,pues me sentaba justo en el puesto de atrás,su tez blanca y sus labios de un color rojo tan profundo que son casi hipnóticos.

No sé que clase de embrujo macabro es el amor,tampoco puedo especificar a qué tipo de magia pertenece,si es blanca o negra etc ,etc.Pero lo que si sé es que es un arma muy poderosa a la hora de querer dañar a alguien.

Durante la primera semana de clases él fue muy reservado,me atraía que fuera tan introvertido,no solía intercambiar palabras con nadie.Fuí yo quien se acercó en primera instancia y reconozco que su reacción fue bastante fría hacia mis saludos,luego con el correr de los días y los atardeceres camino a casa ya la relación se fue dilatando,hasta el punto que él sonreía y hacía bromas.Fué un dia Viernes,que sentados en una plaza cerca de la escuela mis sentimientos hacia él no se contuvieron y tuve que declararme:

-Nicolás…,sabes,tú me gustas mucho…y creo,creo que estoy enamorada de ti.

El se dió vuelta y me miró con esos ojos café tan bellos y qué decir de su figura que se contraponía al atardecer,¡todo era perfecto!

-Tú también me gustas mucho,Macarena…,pero yo he sufrido antes ya por amor…y no deseo que mi corazón se vuelva a romper…


Agachó su cabeza y enterró su rostro entre sus manos,yo en ese momento me derretí y le juré y le rejuré en nombre del cielo y de la tierra que mi amor hacia él iba a ser incondicional por los siglos de los siglos.Me volvió a observar y me dijo que no exagerara,que eso tan solo le hacia dudar de mis palabras y de mis verdaderos sentimientos,yo en un arrebato de querer demostrarle todo lo contrario le dije que estaba dispuesta a hacer lo que él me pidiese,por siempre,lo que sea.

-¿Lo que sea?...- Me preguntó alejando sus manos del rostro y mirándome fijamente.


-Sí,lo que sea…- Le respondí.


Y fue ahí cuando comenzó mi suplicio,lo primero fue un gato,él me decía y me contaba las cosas en las que creía,sus ideales y su manera de ver el mundo,para él matar y poder disfrutar del acto era un privilegio que solo pocos podían disfrutar y a la vez apreciar,sin embargo hacía poco (según me dijo) había encontrado una nueva forma de excitación y de placer íntegro que superaba en creces al propio acto de quitar la vida,y era sencillamente ser testigo en primera fila de cuando un tercero lo llevaba a cabo.Yo,bobamente encadilada con su forma de hablar accedí a su petición de asesinar a un gato frente a él.Sucedió en la parte posterior de la escuela,no había nadie ya y fue fácil encontrar a uno y engañarlo con un pedazito de jamón para atraparlo,lo tuve en mis manos y sentí cómo Nicolás me miraba sentado a unos 3 metros de distancia alentándome en silencio,hasta que abrió la boca:

-Adelante,Macarena….,hazlo!....manda a ese infelíz directo a “Broadway”.- Me dijo.


Y yo con una frialdad que nunca creí capáz mostrar,cogí al gato por la cola y comencé a darle vueltas por el aire,el gato gritaba y agitaba sus garras intentando afirmarse de algo,pero yo comenzé a darle vueltas más rápido y más rápido y más……,hasta que en un momento determinado lo azoté en el suelo reventándolo.
Una de sus patas continuó moviéndose por un instante,pero fue cosa de segundos para que finalmente se detuviera.Nicolás estaba absorto en contemplar los ojos,..bueno uno de los ojos que había quedado en el rostro del pobre animal,no quería perderse el momento en que perdiera su brillo y su vida se extinguiese por completo.

Luego de eso,se levantó y caminó hacia mí me tomó por la cintura y me besó apasionadamente.


Lo que siguió la otra semana fué un perro,para esa véz yo me negué,le dije que con una vez bastaba y es aquí cuando hago hincapié en que el amor no es algo siempre bello y hermoso,también es un embrujo que nos puede llevar a cometer atrocidades innombrables como ya he dicho,pues bastó con que en su rostro se dibujara una mueca de pena para finalmente terminar accediendo.Esta vez fuimos más crueles,digo…fui mas cruel ,pues el trabajo lo hacía yo,él nada más miraba.la víctima elegida fue un animal callejero,un perro que de esos que núnca faltan,siempre sobran.Para la ocasión le amarré las cuatro patas para que fuera incapaz de moverse,además le puse un bozal en su hocico, por dos razones,una por si me mordía y la otra para que no aullara.Así que ahí estaba yo de pié y con un cuchillo carnicero en mi mano esperando la señal de mi amado,Nicolás levantó su pulgar y asintió con la cabeza indicándome que era el momento,asi que caminé hasta el perro lo sujeté desde su mandíbula y con el cuchillo comenzé a cercenar su garganta,los chorros de sangre caían en un baldecito que había puesto debajo de antemano,la tarea fue difícil,pues el filo de la hoja se me quedó apretada en el huesito de su columna,sin embargo con un poco de esfuerzo la atravezé y terminé por arrancar su cabeza totalmente de su cuerpo,luego me puse de pié y levanté su cabeza como en pose de victoria,Nicolás sonrío y nuevamente se acercó hacia mí para besarme mas apasionadamente que la vez anterior.


Lo que siguió mas adelante fue aumentando en proporción y en crueldad,después del perro fue un caballo,el hermoso azabache del establo del señor García.Para esa ocasión sí que me negué rotundamente,pero la reacción que Nicolás tuvo fue realmente impactante,pues me amenazó con quitarse la vida si yo no mataba al animal,no le creí y él pareció entenderlo,sin embargo lo que hizo fue subirse a un árbol,al más alto que había a la vista y una vez que llegó a una altura considerable se lanzó al vacío golpeandose en muchas ramas antes de caer al suelo.Yo no supe qué hacer,estaba paralizada sin creer aún en lo que había visto,luego lo que vino es mas delirante aún,pues luego de un momento se levantó con mucha dificultad y sacando fuerzas de no se dónde comenzó a trepar nuevamente al árbol.

-¡Noooo!.- Le grité yo y me acerqué para abrazarle.- está bien…,lo haré,mataré a ese caballo,pero ya no te hagas daño.

El después de escupir sangre me devolvió una tierna sonrisa.



Finalmente llevé a cabo la petición de Nicolás,le dí un veneno bastante fuerte al animal para dejarlo inmovilizado y con un fierro con punta de gancho comencé a golpearle salvajemente mientras agonizaba,los pedazos de carne se iban desprendiendo fácilmente con la herramienta que usaba tras cada golpe.,Mi amado me alentaba a gritos y me decía en qué lados debía golpear al infelíz caballo ,luego de una árdua faena,me detuve muy cansada y comprobé que el suelo estaba teñido completamente de rojo,igual que yo…igual Nicolás.

-Jejeje…nos manchamos con toda la sangre que salpicó…- Me dijo Nicolás acercándose a mí ,y yo casi intuyendo lo que seguía.

Me volvió a apretar de la cintura y esta vez el asunto no se limitó a un beso apasionado,esta vez fuimos mas allá.


Días después el asunto se distorsionó y llegó lo que yo no sé porqué causa temía tanto,me pidió asesinar una persona.,ibamos por la carretera camino a casa después de la escuela.Yo le dije que por ningún motivo accedería a tamaña petición a lo cuál él respondió con el argumento de que “sólo se trataría de algún anciano vagabundo y alcohólico,al cuál nadie echaría de menos”.Yo me negué firmemente hasta que el lanzó su ofensiva.

-Bien,…entonces no valgo nada.- Me dijo muy enfadado.- Pues,pondré fin a mi vida ahora mismo…


Y ante mi asombro pude ver que se lanzó contra un automóvil a toda velocidad por la carretera,su cuerpo rebotó en la ventana frontal,sin romperla y luego cayó al suelo,el automóvil se esfumó.Nicolás se veía bastante adolorido y al parecer se había roto el brazo…,,yo corrí asustada a atenderle y pronunció unas palabras como si fueran parte de su conjuro macabro de amor hacía mí.

-En…tus manos….está mi…vida…y mi …dicha….- Me dijo Nicolás antes de desmayarse.

Por la tarde le curé sus heridas y en la noche finalmente resolví acceder a su petición,ambos fuimos bajo el puente que hay en el río y a cambio de algo de comida logramos engañar a un vagabundo,le arrojé el pan al suelo y se lanzó a devorarlo el muy infelíz,luego le rocié un balde de combustible en el cuerpo y mi amado le prendió fuego.Fué un espectáculo inolvidable,una verdadera antorcha humana gritando a los cuatro vientos,hasta que se consumió.

Finalmente he despertado a la realidad y me he dado cuenta de lo lejos que ha llegado todo esto,tan solo diré que tras ese episodio del vagabundo he de sumarle dos victimas humanas más ..en nombre de mi amor hacia él,de ese…embrujo…estúpido embrujo.

Mas hoy todo acabará,él duerme en el saco de dormir que hay a los pies de mi cama,mis padres no están en casa y él se ha venido a quedar.Me acerco sigilosamente con un cuchillo para enterrárselo en su corazón,cual vampiro en su ataúd.Sin embargo,él no está dormido y sorpresivamente se vuelve hacía mi y me apunta con una pistola.

-¿Qué ibas a hacer,Macarena?.- Me pregunta apuntándome con su pistola.

Yo me quedé muda,no sabía qué responder,pues obviamente él no es tonto y ha comprendido al instante mis intenciones.

-Bien…- Me dijo.- Creo que hasta aquí ha llegado tu contrato conmigo..,si no deseas seguir matando,ya no lo hagas,eres libre.


-Nicolás…- Le digo casi llorando,pero el me interrumpe.


-No hables…,eres libre,pero aún necesito que mates a alguien más,solo una persona más y todo se acaba,¿bien?.


-Pero,…sólo estamos tu y yo aquí,mi amor.- Le digo.


-Vamos…,no me defraudes…o me mato…- Me dice y lentamente se pone el cañón de la pistola en su boca.

Estoy muy confundida,no sé que hacer,sus ojos…,me mira con esos hermosos ojos café,todo…todo es perfecto y tiene sentido ahora,sus ojos café claro,su cabello castaño y sus labios de rubí…,no puedo negarme ,asi que levanto el cuchillo que traigo en mi mano izquierda y me lo entierro en mi garganta.Esta es la última ,la última vez que mato a alguien por él,caigo al suelo y mi vida…se extingue….






FIN

lunes 28 de julio de 2008

Idea III

A ver, ésta está mucho más experimental....

dejo en esta ocasión no una, sino dos ideas ya puestas:
**********************************************************************************
Para Mary, te propongo esto: un buen hombre inmerso en la sociedad, trabajador y excelente padre de familia que de pronto descubre que todo desde su niñez fue un engaño para hacerle creer que no era la criatura que creía que era...

***********************************************************************************
Para Carter, trátase de una joven pareja dde enamorados (de preferencia colegiales), un muchacho desvaído y desconsiderado, y una muchacha que hará LO QUE SEA para agradarle más...



Y reitero mis disculpas por haberme tardado tanto. No volverá a pasar, se los prometo...

El Hada Negra

Alguna vez existió algo de conciencia más allá de las fronteras del sur, en la Cruel Meseta de Devon. Esa tierra conocía el toque de la vida palmoteando en su ínterin, y con cada nueva generación, su gente se hacía más sabia, más fuerte y más hermosa.
Y fue así durante cientos de años, hasta que un día el sol salió hacia una mañana extraña, donde todo brillaba con un tinte carmín, y la luz, por primera vez infecta, otorgó un amanecer de muerte a quienes vivían en esos palacios de cristal veteado.

Y es que luego de tanta vida, tanto nacimiento y dicha desmedida, la parca por fin había terminado por visitarlos.

El primogénito del rey se negó a abrir los ojos ese día. En la desvaída atmósfera que poblaba el palacio Real, un viento susurrando tragedia lanzó una salmodia hacia todos quienes habitaban esas tierras. Y así fue que ellos supieron que llegaba el instante en que el cuerpo detenía sus funciones y el hálito que le daba movimiento y conocimiento escapaba hacia regiones de las que nadie sabía.
El pánico cundió por entre aquella gente sencilla, destruyendo escollos de esperanza entre todos. Hubo quienes no quisieron volver a dormir, temiendo no volver a despertar, pero ellos, entre el terror, y la privación, destruyeron sus mentes, y dejaron sus calles pobladas con esqueléticas muestras de demencia. Carcasas con una cruel imitación de vida, con una mente eternamente enfebrecida dentro, y sin ya la facultad de pensar.

Pero entre todos ellos hubo alguien, sólo alguien, que decidió que el mundo no debía girar de esa forma.
Él alguna vez fue conocido como el hijo menor del rey. Alguna vez el pueblo supo su nombre. Llegó el día en que el, dolido por el sueño eterno de su hermano, se armó, no sólo de valor, y partió hacia más allá de las fronteras de su reino, buscando la tierra hacia donde habría huido la vida de su hermano.

Llevó varios años hasta que el horizonte se extendió tanto que no pudo ver rastro de su tierra. Y llegó el tiempo en que cada noche lo arropaba con el fulgor de las estrellas nada más. Él dormía con una placidez extrema, rodeado de la vida de lugares extraños.

Llegó hasta ciudades donde la gente ojerosa lo miraba con terror, y él fue recibido como un alto señor, cuando no como un Dios.
Allá fue que el tuvo noticias de que otra gente se enfrentaba a la huida de sus compañeros siempre. Y cuando él les dijo que su viaje era para combatir a esa entidad, a la que ellos llamaban muerte, fue colmado de alabanzas y de buenos deseos.
Y desde entonces tuvo conciencia que no era solamente un peregrino. Era un caballero, un héroe armado, buscando combatir contra quizá el demonio más temible que existiera alguna vez.

Pero los años pasaron, y si bien las gentes, en ese mundo que nunca se acababa, nunca dejaron de vitorearlo, ni de divinizarlo, él comenzó a sentir que una pena infinita recorría su corazón, dejando los rastros de una oleada constante, un mar bravío que buscaba descorazonarlo para siempre. Lo mismo le decía esa línea negra, en el infinito, que no cejaba de alejarse. El horizonte, siempre tan burlón, que nunca dejo de huir de él.

Hasta que llegó, finalmente, esta noche plateada, que se cimbrea paso a paso en su cerebro. Algo tiene de mágica, después de estos centenares de años, cuando tantas tierras ha dejado él atrás, y cuando tanto el mundo se ha burlado de él.
Ha encontrado algo. Pareciera un baluarte de tiempos inmemoriales. En sus muchos vagabundeos, él ha visto cientos, tal vez miles como éste. Pero ésta es la primera vez que el sitio ondea esa bandera de nostalgia, que hace aguzar sus sentimientos, haciendo que en sus ojos se dibuje un dejo sutil y quizá vacío y sin motivo, un rastro de algo llamado tristeza.

Un laberinto de pasillos que un día fueron blancos, un par de murallones separando varias gigantescas estructuras, y allá está, nuevamente, después de tanto tiempo, el lecho donde una noche aciaga perdida más allá de los recuerdos, su hermano reposó por última vez.
Nada queda de esa tierra donde él debió volver junto al primero que la abandonó.

¿Habrán huido ellos también?

¿Estarían persiguiendo lo que él?

No hay respuesta alguna. Sólo los restos de lo que un día fue una mampostería hermosa, y un vacío increíble, inenarrable, que arropa al caballero, en tanto siente un sueño extraño, de una naturaleza nueva, y también mientras cae en su conciencia el hecho de que no está solo.
Hay algo, revoloteando en la atmósfera que se va oscureciendo, que tiene un fulgor pálido que debiera ser imposible.

Sonríe calladamente, en tanto se fija por un momento en su vuelo, y observa detenidamente al caballero.

-¿Eres tú quien se llevó a mi hermano? –pregunta él, intentando mantener los ojos abiertos.
-No… -replica ella, con una voz que atraviesa la quietud- yo simplemente lo visité cuando él se fue.

-Es lo mismo… -el caballero apenas si logra hacerse oír. En su fuero interno, y luego de tanto, por fin ha terminado por darse cuenta cuán anciano está- eres tú... tú a quien he estado persiguiendo tanto tiempo…

-¿A mí? Ay, caballero… yo, un simple hada, no merecía que alguien me busque. Tu te has estado buscando a ti mismo.
-… No lo entiendo… ¿qué debería buscar de mí? Yo iba tras mi hermano…
-Tu hermano está más allá de la Puerta. Lo encontrarás pronto, no te preocupes. Sólo duerme, has caminado a través del mundo entero, persiguiendo conocerme, y acá estoy. Ahora sólo queda un lugar más que tienes que ver.

-Señora… Alta Señora… ¿Por qué está usted acá?
-Por usted, Príncipe, he existido desde entonces para mostrarle el camino. No ha estado buscando, usted, soy yo quien ha estado esperándolo…

El camino se abre de a poco. Lentamente, las imágenes se tornan difusas, el otrora caballero armado, otrora príncipe, aquel desdichado sin nombre, no termina de entender todo. No puede detener la marejada. Los colores escapan y la oscuridad se transforma en una confusa letanía de matices pálidos… es allá donde habrá de conocerlo todo, por fin.
Por último, el Hada dirige unas palabras a la razón de su existencia, que por fin ha regresado, y ahora, en el Umbral, ya lo conoce todo.

Y el hada le pregunta al caballero; ¿Cree usted que mi vida debe girar en torno a un príncipe azul?

Y él le responde; Eso depende de usted,… mi señora.

miércoles 9 de julio de 2008

Idea II

Bien, ahora sí(tuve algunos problemas técnicos), este nuevo relato será escrito en base a un final o principio ya predeterminado. Que es el siguiente:

*******************************************************

Y el hada le pregunta al caballero; ¿Cree usted que mi vida debe girar en torno a un principe azul? Y él le responde; Eso depende de usted, mi señora.

*******************************************************

El relato, historia o cuento, debe empezar o terminar con esas líneas(le digo así porque no llega a ser un párrafo). Sólo eso, el desarrollo viene por parte del escritor.

Y bueno, lo eche a suertes, y Corven salió electo...sin resentimientos, culpen al destino, bueno...al azar.

Nos vemos, y que tengan bellos días.

S-17...the key of the destruction.


P.D.: Me quedan pocos días por aca, asi que, Corven apurate ^^, es broma, es broma.

martes 1 de julio de 2008

El sueño de la mariposa

Era muy tarde y el sol trataba de esconderse en el horizonte infinito, que dibujaba la arena, y mi bella amiga no podía soportar el calor. Que gracia, cuando estás muerto no sientes nada pero si sabes que se siente. Quisiera reirme, pero se que ella se enfadaría, de todos modos creo que el tenerla a mi lado es obra de la soledad. Me pregunto que empujaría a una chica tan linda a un desierto como éste, tiene mucha arena, hace demasiado calor, siempre ves espejismos y quizas lo único interesante sea la gran cantidad de buitres que se amontona para devorarme - nadie dijo que era divertido para mí - a los cuales ella ahuyenta con gran valentía. Pensándolo bien todo comenzó así, un día en que la descomposicón y el calor hicieron efecto en mi cuerpo. Mis ojos, que nadie se tomó la molestia de cerrar, los veían a ellos, uno tras otro llegaban para completar el ciclo de la vida. Ella, se aproximó y cerró mis ojos, había llegado hace cuatro días, cubierta por la tibia noche de este desierto. Y percibí su furia, ciega como como mis ojos, los ahuyentaba con gritos y manotazos. Arrojando puñados de arena, corriendo tras ellos, hasta que se cansó y aún así no se apartó de mi lado. No podía oirla, no podía verla, sólo percibía su presencia.



Desde aquel día ella está junto a mí, no se queja, no llora, no se aleja; sólo habla. De ella, de sus recuerdos, de su vida, sus problemas...


Amanece y es otro día, cansada de pelear siempre con los buitres, que me rondan, decide cambiar de lugar. A uno un tanto más fresco - si es que esto es posible - para poder resentir menos los efectos del calor. Es extraño, pero siento que mi cuerpo es algo menos que una piltrafa, ya no puedo ser conciente de sí estoy o no completo, quizas me falten algunos trozos de carne. Obviamente, despues de tantos días, yo ya no puedo ser el mismo ¿Y ella? ¿Cómo está ella? Será que su rostro aún guarda las facciones que la hacen tan bella, o será que sus manos mantengan la lozania de la juventud... No se como explicarlo, pero, creo ya puedo percibir el desgaste de sus fuerzas. Y mucho más aún, de su voluntad.




Ya casi no existo, no tengo piel y mis músculos descubiertos hacen mofa de la poca sangre que me queda en las venas. Mis huesos están al descubierto y aparentemente carezco de toda flexibilidad. Un nuevo problema, puesto que ella tiene que arrastrarme para poder llegar a ese oasis ficticio que sus ojos le muestran. Pobre, si supiera que cuando estás muerto el agua importa tan poco. Está al límite de sus fuerzas, pero no se rinde. Me sorprende, quizas si yo...en vida...alguna vez...y este suspiro inexistente, que escapa de mi alma, es un tributo a mi cobardía.



Hoy...no se cómo explicarlo...la encontró, ella encontró agua, es una persona excepcional.



A pesar de que sé que está muriendo ella no lo menciona en ningún momento, la falta de agua por semanas la debilitó mucho y ni este pequeño oasis puede salvarla. En estos momentos...desearía que ese fluido que emana de su boca no fuera sangre, pero así es. Se ha acabado, está culminando, su vida. Pronto, muy pronto será lo mismo que yo; un promontorio de carne putrefacta y huesos al descubierto. Aunque yo...yo ya no soy el mismo desde el día en el que la conocí, el día en que decidí quedarme atado a esta carcasa. El día en que no me importó ser parte de este desierto para siempre ¿Por qué? Por el simple hecho de no dejarla jamás, nuevamente ¿Por qué? Por que fué la única que mostró afecto por este corrompido ser, que alguna vez trató de ser alguien en vida y sólo pudo serlo despues de muerto.

Estos son sus últimos momentos, se acerca a mí...

- Vaya, con que este es el fin, amigo...que mal...cerrare tus ojos, que gracia, ya no tienes ojos...entonces cubriré tus cuencas con mis manos - su voz se debilita, su esencia se esfuma - gracias por todo, gracias por estar aquí, por escucharme sin quejarte, ni decir que sólo digo tonterías...que sueño tengo, mucho sueño... - se ha ido, se ha ido, hasta que desaparezcan mis huesos cuidaré de ella y cuando ya no los tenga desearé que el cielo me conceda un deseo, un simple deseo, y es que ella se convierta en arena y que el viento la lleve donde yo jamás pude guiarla.

A ese lugar donde las niñas hermosas como ella sueñan sin dolor, sin sufrir. Dónde su valentía no es rebeldía, donde alguien siempre la escuchará y dónde no necesite escapar al fin del mundo para encontrar un amigo. Ahí, donde las mariposas vuelan en lo alto y nadie las atrapa para quebrarles las alas.

S-17...the key of the destruction.

Idea 1

De acuerdo, empecemos con estos nuevos experimentos.

Mi primera idea es acerca de una mujer que está perdida en un enorme desierto hasta que encuentra un lindo compañero. Un cadáver en estado avanzado de putrefacción, que hará las veces de camarada...

Y quien seguirá esta idea será.....
Sade, nuestra querida Sade.

Dale muchacha, que esperaremos todo tu desarrollo de esta idea...